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jueves, 3 de diciembre de 2020

Carta para mi abuelita:

Hay tantas cosas que podría decir sobre ti, y ninguna de ellas te haría justicia. Eres el ser humano más increíble. Siempre. Nunca podré expresar con palabras lo mucho que significas para mí, pero puedo seguir intentándolo por el resto de mi vida. Seamos realistas: presumir de ti es fácil.

Desde el primer día, has sido una de las pocas personas que han estado ahí para mí, de la mañana a la noche, todos los días de mi vida, desde el segundo en que nací. Desde abrazarme cuando era un bebé, hasta nuestras llamadas telefónicas semanales ahora que estoy en la escuela, nunca has estado ausente. Eres mi salvavidas.

Te admiro sin fin. Has soportado una cantidad incontable de negatividad en tu vida, pero aún así te las arreglas para ser la persona más positiva que conozco. Nunca te he visto de mal humor y siempre puedo contar contigo para levantarme el ánimo cuando lo necesite. Eres la persona más fuerte y amable que conozco. Esa fuerza y perseverancia me inspira a diario.

Gracias por amarme incondicionalmente, no importa lo que haga, adulas mis más mínimos logros y me haces sentir como un superhéroe, incluso en mis peores días. Has sido una zona sin juicio. Mi refugio seguro. Nunca tengo que ser nada más que yo mismo contigo. Sé a ciencia cierta que puedo decirte absolutamente cualquier cosa, y estarás ahí para mí. Incluso cuando sabes que estoy cometiendo un error, nunca te apartas de mi lado. Tu amor es tan puro, sin reservas, y no se parece a ningún otro amor en el mundo.

Gracias por brindarme una cantidad infinita de risas y recuerdos. Sabes exactamente cómo hacer que se me llenen los ojos de lágrimas y me duela el estómago de tanto reírme. Tu sentido del humor es como ningún otro.

                                                             Tu nieta,

                                                                       Mari

3 comentarios:

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